A Mario Salas le siguen quedando «grandes» los partidos clave en Colo Colo

El escenario era el ideal para que Mario Salas comenzara a demostrar el despegue de Colo Colo en el Campeonato Nacional, ya que enfrentaba al colista del torneo en el Estadio Nacional. Pero los albos jugaron uno de sus peores partidos del semestre ante Universidad de Chile y el técnico cerró el primer semestre sin ganar ningún duelo clave.

Salas ya había reprobado ante Universidad Católica en el Monumental, donde el puntero del fútbol chileno se impuso por 3-2, y hace poco ante la UC de Ecuador, donde quedó eliminado en la tanda de penales de la Copa Sudamericana, luego de ganar en Quito y perder sorprendentemente en Macul.

Por lo mismo, el partido ante la U asomaba como el ideal para demostrar que su equipo sí tiene los argumentos para enfrentar este tipo de partidos, y simplemente, reprobó, pese a que hace muy poco aseguró que los albos estaban muy cerca de ser un «equipo súper poderoso».

Como viene siendo la tónica en los partidos del cuadro del Comandante, éste regaló el primer tiempo, fue un fantasma, Alfredo Arias ganó la «lucha táctica» porque la U siempre fue mejor, con fútbol y mucha garra. Presionó en la salida, controló el balón y ganó todas las pelotas divididas ante un Cacique que no reaccionaba en el césped de Ñuñoa.

Con Jorge Valdivia bien controlado por Gonzalo Espinoza, y Gabriel Suazo bajo en su nivel, los albos no generaron juego. Óscar Opazo no se proyectó por la banda derecha, ya que Leandro Benegas generaba constante peligro y Gabriel Costa, volvió a mostrar un pobre rendimiento, tal como el resto del Campeonato.

El gol de la U era un premio justo para el equipo de Alfredo Arias, ya que dominaba sin problemas el juego. «El equipo entró dormido. Después del minuto 30 comenzamos a dominar el partido. Nuevamente se repite el tema que con el gol tomamos el control», fue la triste explicación del Comandante.

En el segundo tiempo, Salas mantuvo su esquema de juego y Suazo con Valdivia comenzaron a tener más espacios y el Cacique tomó el control de la pelota. El empate de Pablo Mouche fue una sorpresa para varios, ya que su bien Colo Colo tenía el control del balón, no llegaba con peligro al arco de Fernando de Paul.

El DT conversaba constantemente con sus ayudantes para encontrar variantes y en los últimos 10 minutos terminó jugando con cuatro delanteros (Iván Morales, Andrés Vilches, Javier Parraguez y Mouche, hecho que deja en claro que no tiene plan B, y que la solución fue «tirarla al medio a ver qué pasa», lo que evidentemente no fue suficiente para ganar el Superclásico.

Salas quedó en deuda en el primer semestre en los clásicos, pero lo que más preocupa es el pobre juego de Colo Colo, donde los jugadores incluso hicieron un fuerte mea culpa por el pobre nivel mostrado.