Mil bomberos son movilizados en Portugal para combatir el persistente fuego

Mil bomberos son movilizados en Portugal para combatir el persistente fuego

Nunes sostuvo que se han movilizado medios humanos, terrestres y aéreos de sobra para sofocar los incendios que se desataron el sábado en el centro del país, que han dejado unos 30 heridos, solo uno de ellos grave, y que amenazan en especial al área de Castelo Branco.

“El Estado volvió a fallar”, llegó a decir el alcalde de Vila de Rei, Ricardo Aires, a medios locales cuando el fuego avanzaba sobre el municipio.

“El fuego tiene que ser atacado de inmediato y en el inicio, los medios no eran los mejores”, apuntó.

Las zonas más afectadas

La zona, próxima a Pedrógão Grande, donde en los incendios de 2017 murieron más de 60 personas, ha sido la más castigada por las llamas desde el sábado, con más de 6.000 hectáreas arrasadas.

Mação no puede respirar aliviado todavía. Dos gigantescas columnas de fuego marcan los frentes descontrolados de Vergão y Casais de São Bento, en zonas de difícil acceso.

A pocos kilómetros, en São João de Madeira, la situación se va normalizando, pero el bombero João Lima admite que “la noche ha sido muy dura” porque el incendio “fue muy complicado”, puntualiza su compañera Bruna Silva.

Muy cerca, en Roda, los bomberos utilizaron maquinaria pesada para marcar un perímetro de protección que evitó la extensión de las llamas.

Desde que se declaró el fuego, el pasado sábado, el fuego ha avanzado más de 25 kilómetros y cerca de 40 municipios están todavía en riesgo máximo de incendio.